La Slow Food Coffee Coalition (SFCC), constituida por Lavazza y Slow Food en abril de 2021, presentó ayer en Turín —en el marco del evento enogastronómico internacional Terra Madre Salone del Gusto— una evaluación de sus resultados. «Esta coalición» —comentó Edie Mukiibi, presidente de Slow Food— «es un ejemplo concreto de transición ecológica y, como tal, requiere la participación consciente de toda la cadena de suministro, desde quienes cuidan las plantas de café hasta quienes prueban el café en la taza».
Las cifras de los primeros diecisiete meses son elocuentes: han nacido 29 nuevas Comunidades Slow Food vinculadas a la producción de café en nueve países del mundo: México, Cuba, Filipinas, Honduras, India, Malawi, Perú, Timor Oriental y Uganda. En México y otras siete de estas nuevas comunidades se ha iniciado un proceso de certificación de café bueno, limpio y justo, denominado Sistema Participativo de Garantía (Participatory Guarantee System, PGS).
Se trata de un mecanismo que permite a los miembros de la comunidad calificar personalmente sus productos. Más que una simple autocertificación, es un proceso de evaluación compartido, basado en la confianza y en reglas, normas y procedimientos establecidos por los participantes. Este tipo de certificación, a diferencia de muchas otras, no tiene costos adicionales para los productores, ya que no requiere de evaluación por parte de un tercero.
extracto de sitio Puntodincontro

